Cultura libre VS CC Non-Commercial

Hasta ahora, que Spotify me ha dejado de funcionar por no estar disponible todavía en la República Checa, no me había dado cuenta de que tengo muy poca música en el disco duro. Así que me dediqué a buscar una alternativa, y dado que la tenía en mi lista de cosas pendientes, me dediqué a explorar la web de Jamendo. En ella se encuentran músicos de todo el mundo, de todos los estilos, gratis y *ejem* libre.

Mi sorpresa es que todos los discos que he escuchado hasta el momento (que no son muchos, todo hay que decirlo) tienen una licencia creative commons con cláusula no comercial. Esto me recordó a un concierto al que fui en Alcalá de Henares el verano pasado, el grupo en cuestión tenía una maqueta a la venta bajo una licencia CC no comercial, lo que me chocó y les pregunté por qué la habían escogido. Y también me recordó a cierta conversación que presencié en la cafetería de la escuela de caminos hace ya bastante tiempo.

Evidentemente, cada uno escoge lo que más le interese/convenga/plazca, pero en mi opinión, ya de utilizar alternativas al copyright, mejor no poner una restricción como la de no comercial. Vamos a dar un par de ejemplos por los que creo que esta cláusula es incluso ineficiente:

Si en la época en la que hacíamos el pozcas (que, a todo esto, lo licenciamos en su día con una CC con la cláusula no comercial) hubiera conocido el disco 8 bit lagerfeuer (impresionante disco de rock raro, cuya portada he escogido para acompañar este post con mezclas de melodías sacadas de una Game Boy) probablemente habría añadido alguna canción en alguno de los programas. Sin embargo, si en una paja mental por nuestra parte intentáramos hacer negocio del programa (a través de publicidad, por ejemplo), no podría introducir ninguna canción (legalmente) y pornophonique, el grupo, se quedaría sin un poco de promoción gratuita.

O si tengo un bar no podría poner una canción con esta licencia, ya que evidentemente el que tiene un bar no lo tiene sin ánimo de lucro. Así que, una vez más, promoción gratuita al garete.

Incluso si tuviera una discográfica y me diese por publicar un disco sin el permiso expreso del autor también sería una forma de promoción más, de llegar a más gente, sin que el autor tuviese que hacer nada al respecto.

Lo que quiero decir es que si escoges una licencia que permita la distribución gratuita con el fin de llegar a más gente, no impidas otros medios que te hacen llegar a aún más gente. Si tu interés es promocionarte, no cierres la posibilidad otros medios de promoción. Está claro que si no tienes interés en sacar beneficio económico vendiendo tu música (y donde digo música, puedo decir cine, literatura… cultura), o no tienes interés en sacar rendimiento económico (amor al arte) o tu modelo de negocio es otro.

El autor de Dive Into Python, Mark Pilgrim, que vio cómo su obra era publicada sin su permiso expreso, explica muy bien todo esto en una entrada de su blog que he descubierto gracias a Fran Puga.

A todo esto, una cosa interesante que he encontrado es el disco Mais 69? del grupo francés Fool Dadaz Fire.

Leave a comment

0 Comments.

Leave a Reply


[ Ctrl + Enter ]